25 de março de 2010

«Com a memória de uma gema de ovo»

23 de março de 2010

Ideia da Forma | Ana Horta

Talho-te agora com o movimento da carne das minhas
mãos vivas
e do plasmar das palmas lisas na matéria do mundo
surge o lugar do espaço que te figura
aí te acolho e sei:
detemos a manhã
e as formas enroladas sobre o solo

Lembro:
nenhum lugar para a vaidade
apenas o puro despojamento do peso
porque o corpo é um barro perfeito

18 de março de 2010

O contemplativo é num certo sentido aquele que procura prender o vento.

14 de março de 2010

Considerandos felinos sobre a noite

Um achado, o livro Só à noite os gatos são pardos com textos inéditos de autores contemporâneos, um contributo para a Associação de Protecção Animal - Cantinho do Tareco.


Sonho muitas vezes que estou num telhado e que o corro dum lado para o outro até encontrar um buraco nas telhas e por aí entrar. Entro no forro do telhado, estou entre o tecto e as telhas, vejo-me perdido noutro mundo, num mar de ratos e ratazanas, escorrego nos seus dejectos, enredo-me nas teias de aranha, encho-me de pó, é pesadelo, mete medo, não sou capaz de sair e desato a miar, miar e aqui acordo, suado, o pelo irritado, mas acordo no meu velho sofá.

Ia para falar mais um pouco, agora sobre a noite que se aproxima e que é a mais bela fase do dia, mas não me apetece. Estou irritado comigo próprio. Vou lamber-me de alto a baixo e continuar a dormir. Pode ser que amanhã de manhã me apeteça falar sobre a noite que findou e que eu não soube aproveitar...


Cristina Carvalho, «Eu, gato, considerando vagamente sobre a manhã, a tarde e a noite»

9 de março de 2010

6 de março de 2010

Ideia do Feminismo | Florence Thomas

A propósito do Dia Internacional da Mulher, eis as palavras emprestadas de Florence Thomas que a mim chegaram através da minha amiga Irene:

Nunca he declarado la guerra a los hombres; no declaro la guerra a nadie, cambio la vida: soy feminista. No soy ni amargada ni insatisfecha: me gusta el humor, la risa, pero sé también compartir los duelos de las miles de mujeres víctimas de violencia: soy feminista. Me gusta con locura la libertad más no el libertinaje: soy feminista. No soy pro-abortista, soy pro-opción porque conozco a las mujeres y creo en su enorme responsabilidad: soy feminista. No soy lesbiana, y si lo fuera ¿cuál sería el problema? Soy feminista. Sí, soy feminista porque no quiero morir indignada. Soy feminista y defenderé hasta donde puedo hacerlo a las mujeres, a su derecho a una vida libre de violencias. Soy feminista porque creo que hoy día el feminismo representa uno de los últimos humanismos en esta tierra desolada y porque he apostado a un mundo mixto hecho de hombres y mujeres que no tienen la misma manera de habitar el mundo, de interpretarlo y de actuar sobre él. Soy feminista porque me gusta provocar debates desde donde puedo hacerlo. Soy feminista para mover ideas y poner a circular conceptos; para reconstruir viejos discursos y narrativas, para desmontar mitos y estereotipos, derrumbar roles prescritos e imaginarios prestados.

Soy feminista y escribo para las mujeres que no tienen voces, para todas las mujeres, desde sus incontestables semejanzas y sus evidentes diferencias. Soy feminista porque el feminismo es un movimiento que me permite pensar también en nuestras hermanas afganas, ruandesas, croatas, iraníes, que me permite pensar en las niñas africanas cuyo clítoris ha sido extirpado, en todas las mujeres que son obligadas a cubrirse de velos, en todas las mujeres del mundo maltratadas, víctimas de abusos, violadas y en todas las que han pagado con su vida esta peste mundial llamada misoginia. Sí, soy feminista para que podamos oír otras voces, para aprender a escribir el guión humano desde la complejidad, la diversidad y la pluralidad. Soy feminista para mover la razón e impedir que se fosilice en un discurso estéril al amor.

Soy feminista para reconciliar razón y emoción y participar humildemente en la construcción de sujetos sentipensantes como los llama Eduardo Galeano. Soy feminista y defiendo una epistemología que acepte la complejidad, las ambigüedades, las incertidumbres y la sospecha. Sé hoy que no existe verdad única, Historia con H mayúscula, ni Sujeto universal. Existen verdades, relatos y contingencias; existen, al lado de la historia oficial tradicionalmente escrita por los hombres, historias no oficiales, historias de las vidas privadas, historias de vida que nos enseñan tanto sobre la otra cara del mundo, tal vez su cara más humana. En fin soy feminista tratando de atravesar críticamente una moral patriarcal de las exclusiones, de los exilios, de las orfandades y de las guerras, una moral que nos gobierna desde hace siglos. Trato de ser feminista en el contexto de una modernidad que cumple por fin sus promesas para todos y todas. Como dice Gilles Deleuze 'siempre se escribe para dar vida, para liberarla cuando se encuentra prisionera, para trazar líneas de huida'. Sí, trato de trazar para las mujeres de este país líneas de huida que pasen por la utopía. Porque creo que un día existirá en el mundo entero un lugar para las mujeres, para sus palabras, sus voces, sus reivindicaciones, sus desequilibrios, sus desórdenes, sus afirmaciones en cuanto seres equivalentes políticamente a los hombres y diferentes existencialmente.

Por esto soy una extraviada, soy feminista. Y lo soy con el derecho también a equivocarme.